domingo, 1 de febrero de 2009

El Aprendizaje es Tan Simple de Evaluar

¿El aprendizaje es algo tan absolutamente trivial que se puede observar y medir con base en unas simples preguntas a propósito de unos contenidos cualesquiera?
Definitivamente después de dar lectura a este trabajo de Xavier Vargas (2005), no podemos seguir afirmando, ni siquiera parcialmente, que un proceso tan complejo como lo es el aprendizaje, pueda ser observado y medido de esta manera y mucho menos en un modelo educativo por competencias.
Es un proceso en donde intervienen elementos tan igualmente complejos, como son: competencia, aprendizaje, aprendizaje significativo y aprendizaje situado, en donde se requiere, por lo tanto, una observación continua a lo largo del mismo para poder apreciar los intereses del estudiante, su forma de apropiarse del conocimiento y hacerlo significativo, situado dentro de la problemática detectada de la realidad de su entorno y planteada por nosotros los maestros, facilitadores o mediadores.
Es muy importante que en el rol que nos toca desempeñar dentro de este proceso, estemos ciertos del alcance y la importancia del mismo, pues podemos acercar al alumno al logro de los propósitos establecidos o podemos hacerle el camino lo más difícil posible o, incluso, desviarlo totalmente del mismo.
El aprendizaje es algo tan complejo y a la vez tan simple, que en ocasiones parece tan trivial si no alcanzamos a comprender el proceso en todo su conjunto, que se da en el andar diario de cada ser humano y somos quienes enseñamos, facilitamos o mediamos (cualesquiera que sea el término a utilizar) quienes le podemos dar hoy en día en que las competencias son el boom dentro de la educación, un enfoque automatizado, parcializado, sólo para lograr ciertos propósitos que coloque a los estudiantes como muy competitivos dentro de cierto ámbito laboral, o quienes le demos un sentido más humano, provisto del desarrollo de valores para que logren, en palabras de Jaque Delors el qué y el cómo, pero también él con quién y el para qué y logren saber convivir y saber ser , logrando con el que sean competentes dentro ciertos ámbitos laborales, pero competentes para cualquier aspecto de su vida diaria.

1 comentario:

  1. Mi querido Willi:
    Tus comentarios siempre son muy acertados. es cierto en ocasiones el examen duele, en otras ahuyenta a los aprendices y en la mayoría son manifestaciones del poder.
    Debemos aprender a observar y emitir juicios de valor para retroalimentar e informar a destinatarios e interesados de este proceso.
    Gusto en saludarte

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